Cuando vengan a detenerme,
cuando las espuelas se hundan en los neumáticos,
cuando no quede ni un vecino
mirando al otro barrer,
en el instante mismo de elegir:
Ahora o ya,
en el polvo de una cornisa,
en el límite entre temor y terror,
en el minuto que por rechazado
se hizo amigo y familiar,
ahí junto al jadeo,
ahí frente al espejo,
ahí veré si me verás
ahí estaré y tu no estarás
ahí sabré si el norte estaba al norte
si ahora es ya.
Si mi valor era valor.
Si tu ausencia era tal.
En ese momento oscuro en la mitad del día.
En ese minuto amigo
que pasa extraño
y no vuelve mas.