Poso mis labios inquieto en las raíces de tu crecimiento. Veo, por el periscopio de tu talón, cada grano de arena, cada baldosa, cada sendero. Tus pies me aman, me dicen: Suelo. Y yo les juego a ser viento.
Poso mis labios inquieto
en las raíces de tu crecimiento.
Veo, por el periscopio
de tu talón,
cada grano de arena,
cada baldosa,
cada sendero.
Tus pies me aman,
me dicen: Suelo.
Y yo les juego
a ser viento.