
El Ojo de Celina
I
A sabiendas del espacio infinito
que se cubre en la tela del océano
conciente y complacido
con mi propia pequeñez,
me avengo a descubrir en tu mirada
el arco del secreto.
Y sé que tu pulso
es la galería
y tu respirar
es el viento que mueve las velas
de todos los buscadores.
Porque así es el saber humano:
Sencillo y tierno.
Porque no es la nave ni el destino
lo que seca las gargantas
sino la via,
la verdad indisimulable
que atesora tu pupila.
Y por ella hemos de ir,
algún dia,
camino a la caricia divina
que todo lo calma.
II
El reflejo de las cosas
no es tal ni es nada
sin el espejo de tu ojo.
Tibio es el dia
cuando el caminar
no es por idas y venidas;
solo por andar.
Y suave es el alimento
cuando pruebas
el manjar que trae la nube,
sencilla mensajera,
mesonera del menú celestial.
Allí lo bello es bello.
Allí lo simple es lo verdadero.
Y el sentido de la vida
cobra por fin sentido.
III
La desesperación
es el íntimo amigo
de tu enemigo.
Mira las huellas
de tus pies,
mira si la arena
ahuecan.
Mira si tu pie desnudo
deja una huella hueca
en la arena.
No tendrás nada
hasta que alivies el peso
de tu andar titubeante
en la playa desierta.
IV
Cuida tus dias
y la magia que los cobija
cada dia de tu vida.
Cuida los tiempos
los trazos los ciclos
cada minuto de tu vida.
Cuídalos como un tesoro
que se guarda en un cofre
que no se ve.
Cuídalos como a un hijo
que haz dado a luz
al nacer.
Nunca está lejos
el instante
en que descubres que eres
un ser hermoso.
No dejes de estar ahí
ese maravilloso dia.
V
Toda la riqueza
y el poder
de la existencia
se resumen en
una barra de chocolate.
Todo el esfuerzo
la sapiencia
y la audacia
que se necesitan
es el arte de abrir
la boca.
Deja que el chocolate
te bese la lengua
cerrando tus ojos.
Deja que la dulzura
inunde el vacío
de tu paladar.
Todo el secreto
se esconde
en un sitio tierno y familiar
donde podrás jugar
dia y noche,
por siempre.
Deja al chocolate
desplegar su magia
y su arte.
Deja que su sabor
sea fuerte y penetrante.
Nunca olvides
que en tus manos, esperando,
se está derritiendo
tu chocolate.
VI
He surcado todos los mares
a pie.
Y mi cuerpo ha sufrido
secándose
en la brazadas inanes
a través del desierto.
Cuando pude ser ave
fui avestruz,
y corrí perdiendo
todo el cielo.
Y como pez
no pude entender
el viento.
Estuve perdido
sin rumbo
por toda la naturaleza.
Ahora soy yo.
Y estoy aquí escribiendo.
VII
La verdad es
un titán mudo
que mira desde tu ojo
atendiendo.
Todo se sabe
al dejarse mirar
por ti.
Todo lo que tu ojo ve en mi
es cierto.
Cuando tu mirada pasa por mi
lo entiendo.
Tu ojo junta sus nervios
con la raíz de El Secreto.
La fuerza que, por infinita,
cabe en tu ojo, atendiendo.
Tu ojo
es cierto.
Todos los derechos reservados a Devenir Damian Singer - 2000
Publicado el 16/03/2006