Joven de la calle
Ves todo en amarillo
serpenteando tu locura
tu ser tu boca que no grita
y los gatillos que siguen bajando,
como una máscara idiota indicando
cuál es el bien que se quiere,
Ves los crucifijos pendiendo
de los cuellos de acero
de los ciegos de la nada,
mientras un hombre de tez descalza
azota los pensamientos
como una lúgubre manía
por envanecerse a fuerza de gemidos,
Ves tanto estiércol alrrededor
de tus sueños eróticos
que no cesan de martillar
las canciones de amor
que hicieron tus manos de ternura
que nunca sabrás cuándo las perdiste,
Ves la hegemonía del péndulo
mientras empuja la cuchilla
hacia los estantes
de tus realidades,
Ves la carne roja
tornarse negra
luego náusea
luego ceniza,
Ves todo en amarillo
y asi aprendés a conocer
los laberintos
de esta realidad
de polietileno.