Ni pañuelos ni vinchas



Ni pañuelos ni vinchas,
         ni modo
                     ese sitar,
se ha hecho difícil
           silbar una canción.
No somos ni ladrones ni enemigos,
          pero estamos cansados
                        de olvidar el arroz.

Nos están pasando por encima
los celos de ese miedo que es avanzar,
nos estamos hundiendo en los discos
             que nadie compra.

Mi generación no existió,
      y me asfixia la idea
            de estar atrapado
  entre confusiones ajenas.



back