Algarabía de El Secreto
Un desliz
de turquesa dibujado
en la sonrisa del mar
me está exigiendo
ésta poesía.
Un aroma de mí
que lo estaba extrañando
me envuelve,
redondeándome
el alma.
Yo ya no voy
ni estoy,
soy partículas
de viento
sagradas.
Jamás necesitaré
ir o volver,
dado que todo lugar
está en mí,
y de mí se nutre
también
el magma
y la savia
de todo lo que
es y no es,
del todo y la nada,
de lo tangible
y lo intangible,
de lo cognitivo
y lo vedado
a la razón.
Sease el Secreto,
nuestro punto
de unión.
Cinco días
con sus noches
para volver a
la religión.
Exhalación
de la pérdida
de rumbo.
Retorno
a casa.
Igualación
de niveles
entre
angustias
y alegrías.
Fin
de las vacilaciones.
Apertura
de la felicidad
hacia
la sorpresa.
Vulneración
de la tristeza.
Fin
de la búsqueda.
Comienzo
de La Búsqueda.
Algarabía
de El Secreto.
07/04/99