Árbol en el desierto
Esfumándose
en el roce de los labios
al menear el rosario
supo dar fruto
la flor derviche
de vivir
esperando.
Un techo divino
para un beduino
embelesado
de piedras
sin tiempo
y cabras
de años.
Una respuesta
concreta
a todos esos siglos
de ciega devoción.
02/04/99