Me fascina
la comprensión
de la vida y la muerte
que adquiero
frente al mar.
Será la conciencia
de situarme
frente al que
da
y quita.
Las pequeñas miserias
del acordeón
se trivializan
hasta desvanecer.
El llanto de ayer
se olvidó al llover
el sol.
Hoy
es azul de grandeza
el misterio
del pulso.