Algo muge
en mi cerebro
y no sé cómo ordeñarlo,
pero cada mañana
distingo en mi almohada
un dejo de blanco.
Risa, odio
nostalgia y melancolía,
nada impulsa
y nada evita
que amanezca más claro
cada día.
Y que un hada me ataque,
arriba las manos,
entregá toda tu angustia
y corré, rápido.
Y que un hada me asalte,
tus miedos, tu rencor,
tu depresión, tu llanto
y desaparecé,
rápido!